Tienes una fuga de agua en casa: qué hacer y qué cubre el seguro

Antes de llamar al fontanero, el primer paso es cortar el agua y documentar el daño. Luego avisar a la compañía. Si es tubería común interviene el seguro de la comunidad; si es privativa, el tuyo. Lo que no cubre casi nunca es la falta de mantenimiento.

Los primeros pasos: cortar y documentar

Nada de correr al reparador todavía. El primer paso es cortar el agua en la llave de paso, para que la fuga deje de hacer daño mientras decides qué hacer. La válvula suele estar en el sótano, bajo el fregadero o donde entra el agua en la vivienda.

Una vez cortada el agua, abre un grifo para que salga la presión residual. Luego, con el móvil, haz fotos de toda la zona afectada: qué está mojado, dónde está el daño, las manchas en las paredes y los techos. Estas fotos son tu comprobante de que el daño es real y de dónde está.

Si hay agua acumulada —en un falso techo, dentro de un armario—, hazlo saber. El daño suele no estar solo donde se ve la mancha: está en todo lo que mojó el agua, y la aseguradora necesita saberlo.

Avisar a la compañía

Contacta con tu aseguradora o con la correduría para avisar de la fuga. Muchas pólizas tienen un teléfono de urgencias para esto, así que mira el dorso de tu póliza antes de llamar.

Lo que tienen que saber: dónde está la fuga, cómo la descubriste, qué daño hay a la vista y si el origen es una tubería de la vivienda o de la comunidad (si lo sabes). Si no lo sabes, no adivines: la aseguradora mandará a un perito para saberlo.

La compañía responde en un plazo que depende de tu póliza y de la urgencia del daño. Mientras tanto, puedes adoptar medidas razonables para evitar que el daño empeore —secar, ventilar—, pero no repares nada sin que la aseguradora lo apruebe primero.

Quién repara: reparador de la compañía o el tuyo

Muchas pólizas de hogar tienen un acuerdo con reparadores de su red: la aseguradora llama a uno de ellos, que viene sin presupuesto previo y repara todo. Tú no pagas nada en el momento; el coste se carga a la póliza.

Si tu póliza no tiene esa red, o si prefieres tu reparador de confianza, puedes contratar uno tú mismo. Entonces sí tienes que presupuestar, enviarle el presupuesto a la aseguradora para que lo apruebe, y cuando esté arreglado, presentar la factura para el reembolso.

Lo importante: que antes de reparar la compañía haya visto el daño o haya dado su visto bueno. Una reparación sin avisar puede quedar fuera de cobertura.

Daños a un vecino: responsabilidad civil del hogar

Si el agua llegó al piso de abajo o mojó algo del vecino, aquí entra la cobertura de responsabilidad civil de tu hogar. Es la garantía que responde si causas un daño sin querer a un tercero.

Lo que tiene que saber tu aseguradora es que el agua mojó el piso de abajo, qué le hizo daño exactamente y si el vecino ya tiene una factura de reparación. Eso va en la reclamación: es daño indirecto que tu fuga causó.

Si el vecino presenta la factura, puede reclamar a tu aseguradora directamente. La responsabilidad civil es para eso: para que el tercero damnificado no tenga que litigar contigo, sino que la aseguradora lo resuelve.

La comunidad y sus tuberías: dónde termina tu responsabilidad

Si la fuga salió de una tubería común —la bajante que sube por el edificio, la acometida general—, es responsabilidad de la comunidad y su seguro. Si salió de una instalación dentro de tu vivienda —tus tuberías, tu grifo—, es cosa tuya.

El problema es que a menudo no está claro: el agua viene de un elemento común pero el daño que causa es en una vivienda privada. Ahí es donde se pone complejo y es justo lo que vigila un perito.

Cuando avises a la aseguradora de tu fuga, menciona si crees que el origen es común o privativo. Si es común, la aseguradora hablará con la de la comunidad. No es tu problema resolver entre las dos: es cosa de seguros.

Qué no suele cubrir una póliza de hogar

Una humedad que viene de una fuga puntual casi siempre está cubierta. Una humedad que lleva meses o años filtrando por una mala impermeabilización o por falta de mantenimiento casi nunca: es deterioro progresivo, no un siniestro accidental.

La diferencia no siempre es obvia desde fuera. Un perito viene a determinar si lo que ve es una avería repentina —una tubería que revienta— o un problema que arrastra tiempo. Eso es lo que decide si la compañía paga.

También está fuera generalmente lo que pasó por negligencia: una tubería que sabías que estaba rota y no reparaste, un grifo que goteaba hace meses. El seguro protege contra lo que puede pasar, no contra lo que ya había pasado sin que lo arreglaras.

Preguntas frecuentes

¿Debo arreglar la fuga ya o esperar a que la aseguradora lo apruebe?

Si es una fuga activa —sigue saliendo agua—, corta la llave y no hagas nada más hasta que la aseguradora la vea o la apruebe. Una reparación que hiciste sin avisar puede quedar fuera de cobertura. Si tienes que actuar por urgencia —por ejemplo, hay riesgo de inundación— hazlo, pero comunícaselo a la aseguradora en el acto y guarda la factura.

¿Cómo sé si es tubería de la comunidad o mía?

En la mayoría de los casos, lo que está dentro de tu vivienda es tuyo; lo que está en zonas comunes es de la comunidad. Pero hay excepciones: bajantes verticales a veces son comunes aunque pasen por tu vivienda, y a veces son privativas si la reforma las pasó por dentro. La única forma segura es que venga un técnico a mirarlo. Eso es precisamente lo que hace el perito.

¿Tengo que pagar algo de mi bolsillo si se aprueba el daño?

Depende de tu póliza. La mayoría tienen una franquicia —una cantidad que pagas tú como participación en el daño—. Eso lo descubre la aseguradora cuando valora el daño. Si la factura es por debajo de la franquicia, sales al 100 % de tu bolsillo; si es por encima, tú pagas la franquicia y la aseguradora el resto.

¿Se me puede subir la prima por una fuga?

Un siniestro de agua que paga la aseguradora entra en tu histórico. Eso puede influir en la prima al renovar, pero depende de cómo lo interprete cada compañía y de tu histórico anterior. Si es el primero y la culpa fue de una avería puntual, muchas aseguradoras no penalizan. Si es el tercero en dos años, sí puede influir.

Seguros de los que habla este artículo